Los e-commerce de alimentación apuestan por la calidad

Los e-commerce de alimentación apuestan por la calidad

- ¿Qué echas de menos de España? – pregunta el avezado reportero del programa viajero de turno al sufrido emigrante español donde quiera que esté. La respuesta suele ser siempre la misma: el jamón, el chorizo, la comida de mi madre, etc. Si antes las posibilidades para conseguir las suculentas viandas de producto nacional se limitaban a las típicas cajas repletas de fiambre variado envasado al vacío enviadas por los familiares y recibidas con alborozo por sus destinatarios, hay que decir que, al menos ahora y cada vez más, las opciones para adquirir los preciados manjares se han multiplicado gracias a la proliferación de páginas de alimentación gourmet.

La exportación de productos españoles a mercados internacionales ha crecido en general y particularmente también gracias al e-commerce. Hay que tener en cuenta que en el mundo online, las barreras de entrada bajan significativamente. El mercado principal por tamaño y potencial es lógicamente Estados Unidos pero  el destino natural para los productos españoles es Europa.

Como suele ocurrir en otros ámbitos, el mercado americano es más complicado, por restrictivo, pero sin embargo ofrece más y mejores oportunidades. La clave es que todo vaya envasado. El principal problema de exportar jamón a Estados Unidos es, además de la falta de cultura o tradición, que se trata de un producto fresco. Pero cualquier producto envasado, aceitunas, aceite, conservas no comporta tantas barreras, ni legales ni culturales.

Por contra en Europa, el asunto es mucho más sencillo por la cercanía y por un aspecto legal que se antoja de vital importancia: la Comisión Europea está preparando una  batería de medidas para eliminar las barreras en el comercio electrónico y crear un mercado único digital. El objetivo contempla que se dupliquen las ventas online ya en el año 2015.

La oportunidad para los pequeños productores españoles así como para los distribuidores orientados al e-commerce pasa por los productos selectos y de gran calidad.  El jamón y otros derivados del cerdo, el aceite de oliva, incluso alimentos considerados estacionales como el turrón o la horchata pueden tener su nicho en el mercado internacional.

La estrategia adecuada es apostar por  artículos que sean difíciles de encontrar en tiendas físicas, salvo las locales y alguna gourmet. Por poner un ejemplo, los quesos de la Sierra de Albarracín, que tras ganar un premio internacional en un concurso de Londres han aumentado su demanda en un 50%.

La exportación a través de comercio electrónico es un hecho, una realidad para los que los más despiertos ya se han preparado, al fin y al cabo lo más complicado, una materia prima que garantiza un producto de máxima calidad, se tiene, se trata de dar los pasos necesarios para que el cliente lo pueda tener en su casa con un “click”. En este sentido la regulación que impone la Unión Europea sintetizada en el reglamento 1169 sobre etiquetado de alimentos supone un  refuerzo para esta apuesta exportadora ya que garantiza la más completa información para cliente final.

Así que buenas noticias para el sector de la alimentación y según se  mire buenas o malas para los emigrantes que verán como esas cajas surtidas de exquisitos manjares nacionales y amor materno empiezan a ser sustituidas por otras con cargo a su tarjeta de crédito.