Etiquetado en alimentación: ¿El siguiente paso?

Etiquetado en alimentación: ¿El siguiente paso?

Cuando el Rg1169 está comenzando a asentarse, recientes encuestas nos indican por dónde pudieran ir los tiros en un futuro quizá no muy lejano. Si la legislación ha de ir dando respuesta y soporte a las inquietudes y demandas de la ciudadanía, bien podemos tomar como referencia lo que se desprende de esta encuesta realizada por el Departamento de Economía Agrícola de la Universidad del Estado de Oklahoma. La muestra de la encuesta es en USA pero en estas cuestiones lo que empieza a rumiarse a un lado del Atlántico no tarda en viajar al otro…

El Dato:

Más del 80 por ciento de los estadounidenses apoyan “etiquetas obligatorias sobre los alimentos que contienen el ADN”, sobre el mismo número también apoyan el etiquetado obligatorio de alimentos transgénicos “producidos con ingeniería genética.”

Más allá de la encuesta Economista Jayson Lusk incluso ha hecho una propuesta de etiquetado. Si el gobierno impone el etiquetado obligatorio de los alimentos que contienen ADN producido con ingeniería genética, tal vez la etiqueta podría ser algo como esto:

“ADVERTENCIA: Este producto contiene el ácido desoxirribonucleico (ADN). El Ministerio de Sanidad ha determinado que el ADN está ligado a variedad de enfermedades en animales y seres humanos. Puede ser un factor de riesgo para el cáncer y enfermedades del corazón. Las mujeres embarazadas corren un alto riesgo de transmisión de ADN a sus hijos.”

En cualquier caso, surge la duda, ¿cuánto puede haber de ignorancia científica en la muestra de población ¿O cuanto de intereses políticos  en la formulación de las preguntas de una encuesta de una Universidad privada? Sí, la legislación debe dar respuesta a las inquietudes de los ciudadanos, pero antes de lanzarse a hacer una encuesta que quizá tampoco tenga el sentido ni el fundamento adecuado deberían existir unos acuerdos de mínimos en la comunidad científica sobre el asunto en cuestión. Y en cuanto a la peligrosidad y la alarma en el ADN, no sucede de momento.

etiquetado confuso rf1169

La explicación más obvia de estos datos podría ser que la mayoría de estas personas no entienden realmente qué es el ADN en toda su extensión (ni tienen por que saberlo, ni en USA ni en ningún otro sitio del mundo), quizá no sepan que se encuentra en casi todos los alimentos. Cuando leen que el “ADN” podría incluirse en su alimentación, puede ser que sospechen que conlleve que alguna sustancia química peligrosa se haya insertado en el alimento por mentes codiciosas para con fines nefastos para su salud. No estamos hablando de personas con escasa o nula formación, incluso personas más formadas son, inevitablemente, ignorantes en cuanto a información científica.

Es indudable que con el RG1169 se ha dado un gran paso, y que en el futuro seguro que serán necesarios otros pequeños pasos para que los consumidores puedan elegir con criterio y que a su vez productores y distribuidores tengan una mayor responsabilidad en su trabajo antes de poner cualquier producto en el lineal del supermercado.

Entonces, ¿cual debería ser el siguiente paso en etiquetado? Pues ni más ni menos que todo lo que se ha previsto en el reglamento pero se ha emplazado a solucionar en los próximos años: las cuestiones relativas a los ácidos grasos hidrogenados transgénicos, las bebidas alcohólicas de más de 1,2% de graduación o qué hacer con los alimentos no envasados. Todo eso antes de embarcarse en una cruzada si mucho sentido contra el ADN.