El Reglamento 1169, clave en la protección de la salud de los consumidores

El Reglamento 1169, clave en la protección de la salud de los consumidores

Más de 17 millones de europeos sufren alergias, la mayoría de carácter alimentario, según indica la EAACI en un comunicado reciente. Para evitar reacciones graves, que pueden incluso llegar a acabar con la vida de los afectados, la detección de estas intolerancias y, sobre todo, la información antes de consumir cualquier producto son fundamentales. Esa es una de las razones por las que, desde diciembre de 2014, el Reglamento 1169/2011 exige a las empresas alimentarias de la Unión Europea facilitar a los usuarios una información más detallada sobre los productos que van a comprar o consumir.

La normativa europea afecta a proveedores, distribuidores y comercios online o a distancia. Pero también a todo tipo de establecimientos que comercialicen o preparen productos alimentarios como, por ejemplo, de los comedores escolares, los hospitales o los restaurantes. En cualquiera de los casos, es obligatorio informar sobre los 14 alérgenos que se detallan en el anexo II del Reglamento. Entre ellos, los cereales que contengan gluten, el pescado, los cacahuetes o la leche. Además, también se debe especificar el origen de los aceites y de las grasas vegetales.

A la hora de hacer llegar esta y otra información nutricional a los consumidores, proveedores y distribuidores deben sincronizar sus bases de datos de producto. De este modo, se aseguran de que las etiquetas se mantengan siempre actualizadas. Hay que recordar que esta obligación alcanza también a las tiendas que venden productos alimentarios a través de la red. Estas siempre deben informar a los clientes antes de que realicen la compra.

En el caso de los restaurantes y otros establecimientos que preparan comida, es suficiente con que el personal indique a sus clientes de forma oral cuáles son los alérgenos de cada producto. No obstante, es recomendable hacerlo por escrito para evitar malentendidos.

Rigor en el etiquetado

Cualquier error acerca de la información nutricional que reciben los consumidores puede tener graves consecuencias para la salud. Por eso, el rigor es fundamental en el etiquetado de los productos. Para que este proceso se produzca de una forma fiable, EDICOM ha desarrollado el catálogo electrónico EDICOMData. Esta plataforma sincroniza automáticamente las bases de datos de proveedores y distribuidores, permitiendo explotar la información nutricional conforme al Reglamento 1169/2011.